OGM ve los volúmenes más altos en casi dos años

Un porcentaje significativo de maíz no modificado genéticamente y orgánico contiene pequeñas cantidades de micotoxinas. En el estado español de Aragón, las organizaciones agrícolas y ambientales se han quejado desde 2005 de que más del 40% del grano orgánico tiene trazas de contenido de GE y ya no se puede vender como orgánico o libre de transgénicos. El hecho de que alrededor del 88% del maíz de EE. UU. Esté genéticamente modificado habla por sí mismo. Pero, recientemente, ha habido una tendencia de algunas empresas a reducir o dejar de usar completamente los OMG, como, por ejemplo, la cadena de comida rápida Chipotle. Además, el 86% de los aumentos de productividad del maíz obtenidos en los últimos veinte años se han debido a métodos y prácticas convencionales. Según una encuesta realizada por el Pew Research Center, el 57% de los adultos en los EE. UU. Piensan que los alimentos genéticamente modificados no son seguros y creen que los científicos carecen de una comprensión clara del impacto potencial en la salud.

En el uso laico del término, un consenso es igual a un acuerdo general para avanzar. Lo primero que debe saber es que un consenso científico ni siquiera está cerca de un consenso que pueda encontrar en una reunión política o un equipo de negocios. El consenso científico es mucho menos formal y mucho más dependiente de la calidad y cantidad de evidencia. Se basa en los datos acumulados, pero los expertos en el campo lo han examinado minuciosamente a lo largo del tiempo.

No puede elegir y elegir su ciencia para cumplir con sus conclusiones predeterminadas basadas en la ignorancia. Por ejemplo, los científicos del Reino Unido han desarrollado una cepa de arroz dorado modificada genéticamente, que podría ayudar a reducir la deficiencia de vitamina A y la ceguera infantil en los países del mundo en desarrollo. Los científicos pueden usar editores de genoma para modificar el ADN ya sea insertando una nueva secuencia de ADN en el sitio de corte usando una plantilla o permitiendo que la célula repare el corte por sí sola, lo que a menudo introduce pequeños cambios aleatorios en el sitio de corte. Los científicos del Instituto Roslin han identificado un gen llamado RELA, que está involucrado en el sistema inmune y podría modificarse para producir cerdos resistentes al ASFV.